Archive | junio, 2012

ARAM KHACHATURIAN (1903-1978)

20 Jun

Concierto para violín y orquesta en re menor

  • Allegro con fermezza
  • Andante sostenuto
  • Allegro vivace

Uno de los grandes compositores que ha dado Armenia es, sin lugar a dudas, Aram Khachaturian. Para muchos, la producción sonora de este autor nunca estuvo tan “a la altura” de las grandes vanguardias del siglo XX; sin embargo, la claridad de pensamiento y conceptos de este autor lo colocan muy por encima (sobre todo en el gusto del público) de otros autores que llevaron la bandera de la vanguardia a ultranza.

Khachaturian es especialmente conocido por su Danza del sable, que proviene del ballet Gayaneh, pero al mismo tiempo debemos recordar algunas otras de sus partituras como los ballets Espartaco y La viuda de Valencia, así como sus tres Sinfonías (la segunda de ellas conocida como La campana), sus obras de cámara e innumerables partituras cinematográficas. Pero una parte medular en el catálogo de este compositor la constituye aquella dedicada a sus Conciertos con solista. En este campo cuenta con Conciertos para piano, para violín y para cello, de los cuales es el dedicado al violín el que más difusión ha tenido a lo largo de los años.

Aram Khachaturian

Compuesto en 1940 durante la estancia de Khachaturian en un retiro para artistas soviéticos cercano a Moscú, el Concierto para violín fue concebido de una manera muy natural según las propias palabras del autor, quien afirmó alguna vez que “(al componerlo) las melodías salían con toda facilidad de mi cabeza y de manera abundante, siendo que lo más complicado para mí en ese momento fue aprender a ponerlas todas ellas en orden.” Es muy interesante oír en este Concierto la manera como Khachaturian expone su gusto irrestricto por las melodías populares armenias, como ocurre en gran parte de sus obras; pero en este obra el poder rítmico está por encima de la nostalgia por la música de su patria y la perfección en la escritura violinística es de un alto calibre. Quizá lo más interesante de esta obra es sus movimientos segundo y tercero. El segundo de un lirismo realmente insuperable y el tercero por la estupenda vivacidad rítmica y el despliegue virtuoso de la parte solista.

Aunque Khachaturian tuvo enormes altercados con el régimen stalinista (como ocurrió con muchos otros autores entonces soviéticos contemporáneos suyos, tales como Shostakóvich, Miaskovsky y Prokófiev), el autor recibió grandes elogios por la magnífica factura de su Concierto para violín, otorgándosele el Premio Stalin posterior a su estreno mundial, que ocurrió el 16 de noviembre de 1940 con la Sinfónica Estatal de la URSS dirigida por Alexander Gauk, y con un solista que fue motor para la producción de las más importantes obras para violín del siglo XX detrás de la “cortina de hierro”: David Oistrakh, quien además recibió la dedicatoria de la partitura por parte de Khachaturian.

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

Descarga disponible:

Aram Khachaturian: Concierto para violín y orquesta en re menor

Versión: Itzhak Perlman, violín. Orquesta Filarmónica de Israel. Zubin Mehta, director.

AMILCARE PONCHIELLI (1834-1886)

10 Jun

Danza de las horas, de la ópera La Gioconda

Portada de la partitura original de La Gioconda de Ponchielli

Al escuchar la famosísima Danza de las horas, prácticamente la única música puramente orquestal que se conserva del compositor oriundo de Cremona, Italia,  Amilcare Ponchielli nos es casi imposible creer que el nombre y las obras de este músico sean hoy un mero dato en los diccionarios y/o pieza de museo. Lo que sorprende en primera instancia es que Ponchielli fue un personaje muy respetado en su época, y gracias a sus enseñanzas fue el iniciador del “verismo”, al tener como discípulos a los principales promotores del movimiento: Leoncavallo, Mascagni y Puccini.

Autor de otras ocho óperas, La Gioconda fue considerada en su época como una partitura magistral en cuatro actos, imbuida en el espíritu de las óperas de Meyerbeer y con el sano recurso de contar con un libreto de Arrigo Boito (aunque en ella firme con seudónimo: Tobia Gorrio) basado en Víctor Hugo. Así, con esa influencia de Meyerbeer, quien en su tiempo fue el emperador de la ópera francesa –a pesar de los mismos franceses-, amén de su magistral entendimiento del espíritu operístico italiano, La Gioconda de Ponchielli se desarrolla principalmente en un escenario magnífico, el Palacio de los Dux en Venecia, dando pie a historias de celos, infidelidades, suicidio y hasta envenenamiento.

Amilcare Ponchielli

La columna vertebral de esta ópera radica en presentar una “gran ópera” en todo el sentido de la palabra, bellamente adornada con un lirismo pleno de sensualidad y que en momentos llega al dramatismo exacerbado. Por si fuera poco, lo espectacular de La Gioconda también reside en algunas de sus escenas casi hollywoodenses: un barco en llamas, una mascarada, una regata y –para su ballet- la exquisita Danza de las horas, que resulta ser uno de los momentos danzados más impresionantes de todo el repertorio italiano, cuya galopa final bien recuerda a aquella con la que culmina la Obertura de Guillermo Tell de Rossini, pero por sus influencias francesas también podría ser calificado (como señalan los estudiosos) como un can-can.

Esta cautivadora Danza es una sensible metáfora en que las etapas del día exponen sus características, primero con una sección lírica y delicada que desemboca en su muy conocido final. Además de la maestría en la paleta orquestal de Ponchielli, usted estará de acuerdo que si para un gran sector del público esta Danza de las horas continúa viva se debe a su divulgación en la versión de 1940 de la película Fantasía, donde la alegoría del paso de las horas se ve animado por la febril imaginación de Walt Disney.

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

Descarga disponible

Amilcare Ponchielli: Danza de las horas de La Gioconda

Versión: Academia de Saint Martin-in-the-Fields. Sir Neville Marriner, director. 

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