RICHARD STRAUSS (1864-1949)

10 Ago

Así habló Zaratustra. Poema sinfónico Op. 30

  • Introducción
  • De los trasmundanos
  • Del gran anhelo
  • De los gozos y las pasiones
  • La canción de la tumba
  • De la ciencia
  • El convaleciente
  • La canción de la danza
  • La canción del vagabundo nocturno      

 La profunda amistad que unió al compositor Strauss con el poeta y filósofo Alexander Ritter fue la responsable de que el destino artístico del músico cambiara radicalmente. Para aquellos entonces (en sus primeros años escribiendo música), Strauss se había dedicado a la composición de una Sinfonía, su Sonata para violín, un Cuarteto con piano, entre otras obras, todas ellas imbuidas en un ambiente absolutamente brahmsiano. Ritter casó con la sobrina de Wagner por lo que su afición por su música era más que evidente. Así, ese culto wagneriano se reflejó en la personalidad de Strauss quien indicó alguna vez que: “Mi amistad con Ritter dejó manifiesta una influencia tan fuerte como el viento en una tormenta”. A partir de ahí Strauss se entregó a la composición de sus primeras obras maestras para orquesta, en la forma de Poemas sinfónicos en los que el uso de ideas programáticas a partir de una historia se tradujeron en un dramatismo mayor que el conseguido por el creador del género en sus partituras: Franz Liszt.

Fue en 1896 que Strauss escribió Así habló Zaratustra, basado en el extraordinario libro de Friedrich Nietzche lo cual le dio tintes filosóficos a su música, aunque el propio compositor aseguró que su intención original no era representar musicalmente el libro de Nietzche y menos aún otorgarle algún sentido filosófico. Su explicación fue muy elocuente: “Quiero expresar por medio de sonidos la idea del desarrollo de la raza humana desde sus orígenes, a través de cada una de las fases de ese desarrollo, religioso así como científico, hasta llegar a la idea de Nietzche del ‘súper hombre’… además, deseo darle forma al conflicto entre la naturaleza del ser humano como es y los intentos metafísicos del hombre por mantener su naturaleza con inteligencia para finalmente conquistar la vida por medio de la liberación de la risa.”

En la partitura impresa de este poema sinfónico aparece una cita directa de Nietzche: “Al haber llegado a los treinta años de edad, Zaratustra dejó su hogar y marchó a las montañas. Ahí se regocijó con su espíritu y su soledad. Al menos su corazón cambió. Una mañana se levantó al amanecer, se detuvo ante la presencia del Sol, y así habló ante él: ‘¡Tú gran estrella! ¿Cuál será tu felicidad que no existe en aquellos a quienes tú iluminas? Por diez años ha entrado hasta mi cueva. Algunos se han enfermado de tu luz y tu jornal, pero para mí, mi águila, y mi serpiente. Pero esperamos por ello cada mañana, y, recibiendo toda tu prístina abundancia, te bendicen por ello. Para que los sabios disfruten de la locura y el pobre encuentre su propia riqueza es que preciso descender a las profundidades, como tú lo haces en la noche al hundirte detrás del mar, aunque ofrezcas tu luz a las regiones más bajas, ¡tú, estrella resplandeciente! Debo, como tú, bajar, como dicen los hombres –hombres para quienes debo descender. Entonces bendíceme, tú ojo impasible, quien mira sin envidias a toda la gran alegría que nos envuelve. Bendice la copa que está por derramarse, para que el agua, que fluye dorada fuera de ella, lleve a todas partes el reflejo de tu emoción. Esta copa está por vaciarse ella sola nuevamente, y Zaratustra se convertirá nuevamente en hombre.’ Así el descenso de Zaratustra comenzó.”

Definitivamente la majestuosa e imponente Introducción de este poema sinfónico es reconocida por varias generaciones, especialmente por su inclusión en la cinta 2001:Una odisea del espacio de Stanley Kubrick. Sin embargo, el poderío de la obra completa nos muestra a un Richard Strauss que, como los preceptos de Nietzche, evolucionó constantemente a partir de esta obra hacia partituras como Una vida de héroe, la Sinfonía alpina, o bien sus óperas Elektra, Salomé y El caballero de la rosa.

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ

Descarga disponible

Richard Strauss: Así hablo Zaratustra Op. 30

Versión: Orquesta Sinfónica de Chicago. Sir Georg Solti, director

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2 comentarios to “RICHARD STRAUSS (1864-1949)”

  1. Javier agosto 13, 2012 a 3:53 am #

    Muchas gracias, la tuve en LP hace muchos años y fue una sorpresa volverla a encontrar. La interpretación de Solti, excelente.

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